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lunes, 24 de marzo de 2008

¿El mejor disco de rock de los 90? (4)

THE BLACK CROWES -The Southern Harmony and Musical Companion (Def American, 92)


Cuando mis buenos amigos y mejores rufianes (Sithbass & Zeta) me pidieron participar en esto del disco de Rock de los noventa enseguida se me fue la cabeza, aunque bien mirao eso no es nada nuevo. En un principio y un final elegir un disco es una jodienda, más aún si es de los 90, donde esa peste a teen spirit que me invadió, hace que en mi estantería pueda encontrar a Slayer (siguen pareciéndome increíbles) conviviendo con Bryan Adams (me parece increíble que permanezca allí).

Francamente, si hablamos de ROCK en los 90, hay que mencionar a The Black Crowes, facturaron 5 discos 5 en esa década que son joyas inmortales de esto que no es más que R‘nR pero que tanto me gusta.
Me es imposible elegir uno de entre sus tres primeros discos, pero como siempre estoy dando la turra con lo fresco, directo y maravilloso que es el debút:
Shake your Money Maker o con la majestuosidad del tercero, Amorica (su cumbre compositiva y la MEJOR portada de los cacareados nineties) pues me voy a tirar por el camino de enmedio, el segundo, The Southern Harmony and Musical Companion (1992, Def American). Además el título es más largo.

En este disco a los hermanos
Robinson (Chris voz y Rich guitarra) se les une Marc Ford (guitarra) y entre todos le dan una mano de feeling a la obra acojonante. Nunca he tenido claro el concepto ese de feeling, pero yo es oírlo y pienso en la Creedence o en los Cuervos, así que estará bien empleado.

El disco no podría ser más redondo, un inicio de absoluto infarto con "
Sting Me" y el himnaco "Remedy", las guitarras, los gloriosos coros femeninos, un Chris Robinson cantando como nunca, hace que no sea descabellado pensar que no estan por debajo de la Allman Brothers Band o de Lynyrd Skynyrd. En "Thorn In My Pride" bajan de revoluciones y entregan una balada cargada de alma, de las que tocan la fibra, nada de composiciones huecas, aquí tiene espíritu hasta la última nota. El disco suena con una brillantez y una calidez impropias de la época, en los mandos, Georges Drakoulias, que también tiene un mérito enorme (este tipo además ha producido el Dust de los Screaming Trees o el Hollywood Town Hall de los Jayhawks).

Si lo de "Thorn in my Pride" es clase, lo de "Bad Luck Blue Eyes Goddbye" solo puede calificarse de belleza, puro blues. Tras esta parte más calmada llega "Sometimes Salvation", quizás mi corte favorito de la obra, una jodida delicia de riff. "Hotel Illnes", otro clásico como el Nesquik, instantáneo, "Black Moon Creeping", ruock, "No Speak No Slave", un toque de chulería más no desentonará y "My Morning Song", otra grandísima joya donde el protagonismo de esa steel guitar la eleva a una de las composiciones más apasionantes del conjunto.
Para finalizar el disco, una excelente versión de
Bob Marley, "Time Will Tell", cuarto y mitad de alma y ya lo tienes. Rock And Roll.

Una colección de canciones con raíces sureñas, espirituales, pasionales, cargadas de energía y actitud. La mejor alternativa al
GrunJe: The Black Crowes, la última gran banda...

Para mi significó en su día lo que El "
Exile on Main St". pudo significar en alguien que ame el Rock (y me saque 20 añitos). Ojo, comparo emociones y coyunturas no seré yo el que use el nombre de los Stones en vano.


Ya sé que los Cuervos no inventaron nada a diferencia de “muchos” “grupos” de los 90, pero para mi primero están las canciones y luego las visiones, prefiero recorrer una renovada Route 66 a que me hagan un camino de cabras donde antes no había nada.




Por Med Vega (Atlanta, Georgia)




lunes, 10 de marzo de 2008

¿El mejor disco de rock de los 90? (3)

PAVEMENT - Crooked Rain Crooked Rain (Matador, 94)

Haciendo un repaso a las dos anteriores entregas de esta sección, me he parado a pensar en el peligro de incluir como tercera opción el Crooked Rain de Pavement. Podríamos comparar su historial hasta el 92 con el de My Bloody Valentine o los mismos Pixies por su repercusión y asentamiento como bandas capitales de la independencia americana. Pero como no todo el monte es indie rock, y después de justificarme con la parrafada, en esta sección irán apareciendo los muchos discazos que a nuestro juicio defendieron la pasada década como una década de ROCK.

Pavement, concretamente, puede presumir de tener una carrera sólida. Podría presentar al menos tres candidatos al disco de rock de los 90. Slanted and Enchanted fue una verdadera sensación en la escena juvenil americana, y Vowee Zowee, del que dicen por ahí que podría ser su disco blanco particular, otra genialidad que contiene 2 de mis temas favoritos de la banda. Aunque es Crooked Rain, por ser su disco más homogéneo, coherente y equilibrado, el que confirma el sonido Pavement, personal e intransferible, pero en formato de disco mayor.

La pegada noise de Slanted se aplaca en Crooked, la velocidad se aminora, pero por otro lado se muestran más puros y maduros, las claves de su propuesta se desnudan, la perfecta imperfección dirigida por Stephen Malkmus abraza el pop y escribe sus mejor combinación de desvaríos melódicos.

"Silence Kit" abre el disco y parece que se acaban de despertar, se cuelgan los instrumentos, cojen ritmo y te sacan un single estupendo, "Elevate me later", a media mañana. La sensación que desprende su música tiene más que ver con My Bloody Valentine, pero suena como si fueran los Fall los que están tocando. En la balada "Stop Breathin" la banda se abre espacio y sube la tensión de la sala. Las estructuras a tomar viento fresco y Malkmus, como si no le apeteciera, se pone a lo suyo. Guiña primero con la radiable "Cut your hair" para después pegar su particular bofetada al grunge, en "Range life". Pero antes, su encantadora pereza se hace presente con "Newark´wilder". Imposible resistirse ante estos listillos californianos... "Unfair" sirve para demostrarnos que todavía se pueden poner farrucos como antes si quieren.

Stephen...MacLachlan?

De vuelta, "Gold Soundz" muestra el mejor ejemplo de su sonido actual, directos, extrañamente refinados y accesibles, pero también rebeldes, con Stephen zigzagueando y salpicando su música de country ( en la citada "Range Life") o incluso jazz ( "5 - 4 = Unity"). La presencia del piano abre las posibilidades de Pavement y ayuda a que el disco suene maduro, adulto, pero también se ajusta a las escurridizas reglas del formato. Esto significa que no te puedes relajar porque cosas como "Hit the plane down" sólo cabe esperarlas de ellos.
Para despedirse, probablemente antes de irse a dormir, "Filmore Jive", otro dardo precioso que se acaba complicando, como no podía ser de otra forma en esta casa.

En Crooked Rain, Pavement suenan más cercanos que nunca, el disco no tiene apenas bajón y con el paso de los años es el que más a sonado en mi equipo, convirtiéndose en el mejor aliado para un sábado por la mañana.


Por Zeta

martes, 15 de mayo de 2007

¿el mejor disco de rock de los noventa? (2)

My Bloody Valentine - Loveless (Creation, 1991)

Ya me ha pasado varias veces que en una de tantas conversaciones musicales, preferiblemente a la lumbre de un botellón, sale a relucir tras una espiral de concatenaciones el nombre de My Bloody Valentine.

- ...y los Mai bludi valentain? (o Ballantines, que también)
- Buah! el Loveless es tremendo!

Además uno puede describir claramente y sin ningún problema su opinión acerca del disco.

- es que son como texturas, ...un sonido extraño, así como si hubiera humo... y a la vez todo muy bonito...eh??


El caso es que el tiempo les ha dado la razón e imagino que el mito puede crecer todavía más con los años. Si bien es cierto, que desde que "Loveless" salió al mercado no ha hecho sino llenar páginas y más páginas de veneración, justamente a mi parecer.

El proyecto liderado por Kevin Shields se había hecho un pequeño hueco en aquella suerte de bandas del prestigioso sello Creation (las de aquella cassette C86). Su elepé "Isn't Anything" ya apuntaba hacia una dirección algo más enrarecida, aunque sin olvidar la médula pop tras la cortina.

El cuarteto estaba, con la entrada de la nueva década, dispuesto a ejecutar una obra valiente y extraña. Loveless constituyó en su momento un manual indispensable para los viajeros del noise y del indie imperante. Una cinta de cabecera repleta de sonidos abismales pero de una belleza inaudita.

Y es que el oyente de este artefacto difícilmente puede percatarse de donde proceden esa serie de sonidos distorsionados. Las voces no son en ningún momento nítidas. Las baterías apenas son perceptibles. Lo poco que uno puede intuir son los mantos de distorsión y efectos que tejen las guitarras, y una especie de teclados o cuerdas desafinados (samplers). Poco más la verdad.
Y es que con eso es suficiente...qué coño, es que es mejor así! Para qué queremos otro puñado de canciones de sonidos pulcros y aseados.
Loveless entra por tus oídos y lo primero que piensas es que tienes un tapón tras salir de la ducha...o que quizás es porque has mutado en mosquito y percibes los sonidos de una forma nueva. Tras asegurarte de que tu estado es normal y habiéndote revisado los oídos, te das cuenta de que la belleza de "Only shallow" te ha atrapado.
Las voces susurran desde una dimensión del color de la preciosa portada. Las guitarras están hambrientas y se antojan desbocadas, fuera de sí.
La voz de Bilinda Butcher te sumerge bajo el agua, para que no sientas más que placer y te olvides del factor tiempo...para dejarse llevar.


"Touched" es una pequeña burbuja de película que juguetea una vez más con tus percepciones.

El hecho de que estemos ante uno de los alegatos de distorsión más extremecedores no supone que nos enfrentemos a extridencias o incómodas hemorragias auditivas, que va! Las sonoridades son fluídas ya que la depuración del sonido y el uso de la disonancia son tratados al extremo. Dieciocho ingenieros dieron forma a las piezas para que la maraña flote en favor de un pop atemporal, entre lo onírico y lo plástico. Su belleza es aterradora.

El desarrollo de "Sometimes" se va abriendo lentamente. Las melodías van tomando forma a su antojo. Tú no eres más que mero espectador de un espectáculo minúsculo y emocionante.

"Sometimes"


No podemos obviar que se trata de uno de los discos más imnovadores jamás registrados en cuanto al tratamiento de sonido. Brian Eno, nada menos, afirmó que era uno de los mejores ejemplos de composición contemporánea, y este no habla nunca de forma gratuita (vamos, que no es David Bowie, que no se le calienta el hocico).

Es importante no ser eufóricos, tampoco es más grande que la vida. De hecho se puede decir que MBV acertaron en aquello del momento y el sitio adecuado para dar el campanazo con este islote de etérea belleza y sentar cátedra instalándolo para siempre como instantánea digna de estudio y de efectos oxigenantes para el alma.

Su carácter de disco clásico es indiscutible, sobre todo teniendo en cuenta el particular uso del estudio de grabación. Esto es lo que verdaderamente hace de Loveless un accidente irrepetible.


P.D.: ... el cierre del álbum es apabuyante: "Soon"







Sithbass

jueves, 26 de abril de 2007

¿el mejor disco de rock de los 90?


Spiritualized- Ladies and gentleman we are floating in space BP (Dedicated. 1997)


De entre tantos otros discos de esos que copan las listas de lo mejor de la pasada década, “Ladies and gentlemen we are floating in space BP” tiene, a juicio de uno mismo, varios ingredientes que lo convierten en el mejor ejemplo del rock de la última década del siglo XX. Un ejemplo del rock desde su lado más expansivo, eso sí.

Al contrario que muchos de sus competidores, este disco podía haberse gestado 10, 20, o incluso 30 años antes en el sentido de que se basa en géneros cien por cien clásicos y que no pretende colarse entre la modernidad: aquí hay blues, r´n´r, psicodelia, gospel, free jazz...No hay más máquina que un puñado de guitarras, teclados, vientos, cuerdas y voces. Pura esencia en su fondo. Nada de vertiginosas bases electrónicas, ni cacharros espaciales, ni loops...
Sin embargo, hay que apuntar que "Ladies..." no hubiera existido de no ser porque antes estuvieron The Velvet Underground, Can, John Coltrane y The Stooges.
En los últimos tiempos no se encuentran demasiados discos arraigados a la tradición (por mucho que se lleve el folk ese que nos quieren meter por todos lados...) que lleguen a horizontes tan excitantes.
Nunca, al menos, a mi parecer. Al parecer de un chaval que cuando tenía 13 años, apenas había escuchado algo semejante y que solo le llamaba la atención una de sus canciones, "Electricity".

Yo, aún siendo un chaval que diría Josele, tres años después no podía creer lo que escuchaba una y mil veces a lo largo y ancho de este álbum.
Por esa época y en todos los años noventa ninguna otra banda se ha acercado a algo parecido. Ni Brit Pop, ni indie, ni noise, ni electrónica,...¿post-rock? Que no hombre, esto no tiene nada que ver con etiquetas. "Ladies and gentlemen...." me tenía absolutamente absorbido. Haciendo caso de forma fiel y casi inconsciente al libreto-prospecto, acudía a su escucha como enfermo que confía en su fármaco de confianza, sabiendo de sus efectos aplacadores (lástima que para cuando conseguí el disco original, la edición especial de cartón ya estaba agotada).
Aun a día de hoy sus propiedades siguen intactas. A pesar de haber descubierto en todos estos años tantos grupos y ábumes sublimes, el tercero de Jason Pierce al frente de Spiritualized no ha perdido fuerza. Al contrario, suena seguro, confiado, con la máquina engrasada y las canciones imperando sin miramientos.

Rock directo, sin mirar a los lados. La música de Spiritualized no envidia a ninguna otra y poco le importa lo que esté pasando en el resto del mundo porque su lugar está muy lejos, en este disco los chicos de Pierce debieron grabar de paseo por las estrellas.

Suena a metáfora, pero si tenemos en cuenta que Spiritualized batieron el guiness del concierto a mayor altura hecho en todo el planeta, tocando, primero en el World Trade Center de Nueva York y más tarde en la CN Tower de Toronto, podemos imaginar el concepto que tiene Jason Pierce-Spaceman de su banda, a la que dota de un ambición extra y de un espíritu atemporal. Un alma, la del ex-Spacemen 3 que sin embargo no comparte precisamente ese acercamiento a Dios de otros genios del Blues, el Jazz, o incluso el gospel. Para Jason, aquellos conciertos vinieron a demostrar, mira tú por donde, el aspecto terrenal de su propuesta, además de experimentar con su música a altas presiones. Por otro lado el inolvidable concierto que ofrecieron en el Royal Albert Hall de Londres el 10 de octubre del 97 les posicionó definitivamente como el grupo más respetado del reino unido. Todo ello acompañado de unas interesantes ventas.



Pero vayamos de una vez al contenido del fármaco digital. Pues bien, el album comienza con "Ladies..." (canción), un primer acercamiento al gospel, que comienza etéreo para más tarde estallar en un clímax orquestado conducido por unas voces circulares que parecen pedirte encarecidamente acompañarlos por el paseo espacial.
Cuando "Come Together" lleva medio minuto te das cuenta que acabas de despegar y con ese spacerock ácído salpicado por unas exuberantes voces negras, te ofrecen su mano para, todos juntos, disfrutar del viaje a bordo de la nave de los Spiritualized.

"I think I´m in Love" se va construyendo alrededor de una estructura hipnótica, los instrumentos salpican sus matices aparentemente sin orden ni control, y es justo entonces cuando arranca la batería, que todo cobra sentido, para después escuchar a Spaceman preguntarse: "creo que estoy enamorado, o probablemente solo hambriento...creo que soy tu amigo, o probablemente estoy solo....creo que estoy loco por ti, o probablemente solo estoy aprendiendo".
Resulta obvio que a Spiritualized no le va tanto aquella abstracción que practicaban Spacemen 3, lo suyo es una música menos mimética, se acercan a cada canción abordándola con texturas apropiadas. Así, la armónica juega un papel importante en "All of my thoughts" (una especie de remedo de "Walking with Jesus" en clave interestelar), y siguiendo con la estela gospel nos encontramos un nuevo canto desesperado, no a dios, sino al amor, en "Stay with me".

Llegamos así a "Electricity", single indiscutible que para sí quisieran los Stone Roses, Oasis, y tantos otros...con ese teclado garajero a lo Manzarek y las guitarras absolutamente fuera de control. Igual que sucede en "Home of the brave", donde un muro blanco absorbe lo que parecía una nana sin más, convirtiéndola en "the individual".

Por abismal que parezca la música de Spiritualized cuando el caos ocupa todo el estéreo, en joyas como "Broken Heart" se hace la paz, y la belleza toma protagonismo quedando patente la sensibilidad del autor, con el tema del desengaño amoril de por medio (esta sería algo así como...mmm, chill out, ¿no? Vaya tela..).
Pasado el remanso espacial, se acerca sin estupor a ritmo de campanas la fiesta free del lp. El carrusel de vientos, noise y turbulencias sónicas que es "No God only Religion". Y sin aliento, "Cool waves", un gospel que huele a despedida. Preciosa declaración de amor.

Finalmente, el album se cierra con una maravillosa balada de blues añejo, aderezada eso sí con tempestades lisérgicas para acabar de nuevo donde empezaste.

Ha pasado algo más de una hora y todo está igual a tu alrededor, sin embargo, uno nunca puede quedarse impasible tras la escucha de "Ladies and gentlemen we´re floating in space BP", sus efectos se hacen tangibles despacio. Pero siempre que su consumo sea responsable, y nunca antes de leer sus contraprestaciones.
Esta medicación no se vende en farmacias, sino en tiendas de discos, pero no en esas tiendas de la feria o del corte inglés…
Y, aunque no lo parezca, es legal.


Zeta